123 Tu Radio Cristiana
Di ToroHoy tenés que echar al agua el enojo y levantar alabanza, gratitud, fe. Decile al Señor: "Cristo que has estado dentro de mí, ¡levantate! Señor. Hoy me levanto en fe, levanto palabra de victoria. En este diluvio voy a echar de mí lo que no sirve para que lo malo se calme, y voy a levantar al Cristo que me habita, la fe, la alabanza. Declaro Señor que amaré lo que vos amás, que voy a cumplir el propósito que me has dado. No me lo va a robar un miserable gusano, una miserable planta, una estúpida preocupación". Cancelá esa preocupación por la plantita y decí: "Señor hay algo grande que me está esperando". Levantá alabanza, levantá fe, levantá los brazos, levantá el corazón, porque todo lo que hagas con cinco palabras te saldrá bien y multitudes de bendiciones caerán sobre tu vida. No te preocupes por la plantita. Pedile a Dios más misericordia para los que no lo conocen. No pierdas más tiempo en pavadas, conectá con el Señor porque hay un llamado que te está esperando. El capítulo cinco de este libro lo tenés que escribir vos. El gozo y la alegría deben ser restauradas y decí: "Señor, voy a ser todo lo que me has pedido que haga". Renunciá a toda preocupación, a toda bronca, a toda plantita, a todo viento caliente que te está insolando. Perdoná a quien tengas que perdonar, hacé las paces con él ayer y decí: "Señor, sacame de las pequeñeces, de los detalles. Hoy te pido que quemes mi choza de comodidad, que me hagas ver con Tus ojos y que me des victoria". Declaro sobre tu vida los mejores años. Declaro que sos como una flecha encendida que va a dar en el blanco. Declaro gozo restaurado, alegría, y que en tres días vendrán quinientas mil bendiciones. Declaro que con pocas palabras que digas y tendrás resultados extraordinarias. Declaro una nueva oportunidad, que aunque tus hijos, tu familia se haya ido a Tarsis, el Padre los traerá nuevamente para que cumplan Su propósito. Declaro tus manos ungidas, visión de águila, salud y vida. Cancelo toda enfermedad y declaro fuerzas sobrenaturales para ver lo que nadie vio, para hacer lo que nadie hizo e ir donde nadie fue. Declaro que la presencia de Dios estará contigo y te irá siempre bien. Lo decreto en el nombre de Jesús, amén. Bernardo Stamateas